Muchos dicen que el tiempo es una invención del hombre pues se define como “una dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia” Asimismo, se piensa que es algo que sólo sucede en la tierra, pues: “no hay espacio ni tiempo fuera del límite de tu universo; el tiempo transcurre inexorablemente”. Sin embargo, más allá de la lógica, comenzó a medirse y el instrumento más importante para ello ha sido: el reloj; es por ello que hoy conocerá los tipos de relojes que existen.

Pero, Qué es un reloj? De acuerdo al portal definición.de: “un reloj es un dispositivo que permite realizar la medición del tiempo y segmentarlo en unidades (segundos, minutos, horas)”.  Es decir, que es un objeto que permite cuantificar la duración de todo.

El reloj es uno de los objetos más antiguos de la historia, pues el hombre siempre se interesó en medirlo; hoy,  gracias al desarrollo y las nuevas tecnologías se ha logrado la precisión del mismo, mejoría de la estética y la reducción en cuanto a los costos de fabricación. Es por eso que se puede encontrar un reloj a donde sea que vaya; es posible tenerlo en la mano, en la computadora, en equipos de audio, en oficinas públicas, en transportes públicos, etc.

Ya desde la prehistoria se observaba el entorno y los fenómenos naturales, buscando la forma de medirlo, usando las fases lunares, movimiento de rotación, traslación, marea, entre otros. De hecho, algunos científicos todavía utilizan ciertos acontecimientos naturales para medir el tiempo con mayor precisión.

De acuerdo a los primeros pasos que se dieron para medir el tiempo, se hizo a través del movimiento de los astros, la Tierra, la Luna, el Sol, y las Estrellas. En principio se tenía la teoría que la Tierra se encontraba inmóvil en el espacio, y que el resto de los cuerpos celestes giraba a su alrededor. Hoy se sabe que no es así.

Así se establecieron como unidades astronómicas de tiempo, el día, considerado como el tiempo que tarda la Tierra en efectuar una rotación alrededor de su eje; el año, este es el tiempo que emplea la Tierra para recorrer su órbita alrededor del Sol y el mes, que es el tiempo requerido por la Luna para describir una órbita alrededor del sol.

La velocidad de la Tierra al recorrer su órbita elíptica alrededor del Sol, varía según su posición, siendo más rápida cuando está más próxima al Sol, y más lenta a medida que aumenta la distancia entre ambos. Por esta razón, la distancia orbital recorrida por la Tierra mientras se completa una rotación, varía a lo largo del año, lo que ocasiona que la duración del día solar no sea constante.

Según los hallazgos arqueológicos, el primer reloj que existió data  de la época de la civilización egipcia y su nombre fue Clepsidra o reloj de agua. El mismo consistía en un recipiente lleno de agua que se vaciaba a intervalos regulares gracias a un orificio que se encontraba en la parte inferior del mismo.

Con el paso del tiempo, para el año 1.000 a. C. en  el medio oriente se creó el reloj de sol. El mismo se trataba de una esfera marcada, el cual tenía un poste vertical con un triangulo que apuntaba, el cual con el paso del día se movía. De hecho fue muy famoso en Asia.

Los anglosajones también hicieron su aporte a través de un reloj-vela; el cual consistía en una vela marcada de forma irregular, lo cual permitía medir el tiempo según se iba derritiendo la cera.

Para el siglo XIII d. C. es cuando aparece el famoso reloj de arena, elaborado con dos recipientes de vidrio unidos por su parte más estrecha, a través de la cual pasaban los granos de arena. ¿Cómo podía medirse el tiempo así? Bien, una vez que terminaba de vaciarse la arena, esto equivalía al paso de una hora.

En cuanto a los mecanismos de los primeros relojes, los mismos eran muy rudimentarios y utilizaban grandes cantidades de peso, para poder hacer girar las agujas o manivelas, por esta razón eran muy inexactos.

Para ello, en 1657 Christian Huygens creó el péndulo, el mismo funcionaba como un elemento regulador de los minutos, razón por la cual este reloj logro ganar confianza y exactitud.

Ahora bien, el primer reloj de pulsera aparece gracias a la realeza en el año 1812, ya que la reina de Nápoles, María Carolina de Austria solicitó que se le elaborara un reloj y se le atara a un brazalete de oro y piedras preciosas. Sin embargo, el primer diseño de un reloj de pulsera o de muñeca lo hizo el brasileño Alberto Santos Dumont y Louis Cartier en 1901. Pero, la fabricación en grandes cantidades se dio para la época de la primera guerra mundial, en la que soldados y oficiales se vieron obligados a usarlos.

Al final de la primera guerra mundial, en 1929, un relojero de origen norteamericano, Warren Albin Marrison inventó el llamado reloj de cuarzo. Este tipo de reloj, no era del todo preciso. Se dice que al paso de un año tenía un retraso que oscilaba entre 30 y 0,3 segundos.

Para 1957, aparecen los primeros relojes eléctricos, la marca de estos fue Hamilton Electric. Los mismos funcionaban gracias a pequeñas pilas que hacían funcionar el minutero y el segundero, a diferencia de los mecanismos tradicionales. Este tipo de relojes eran mas exactos, pues se dice que su índice de atraso era de apenas 3 segundos al año.

Otro tipo de reloj que llego a desarrollarse fue el reloj atómico, fue a partir de 1946. El mismo era de gran exactitud y precisión. En el caso de este, su margen de error es de 1 seg cada 300 años.

Por lo tanto, de acuerdo al tipo de mecanismo y la época en que se inventaron, usted puede encontrar el reloj analógico, digital, de sol, de arena, de cuarzo de péndulo, cucú, de bolsillo, de salón y de torre.

El reloj ha sido un objeto tan presente a lo largo de la historia del ser humano, que alrededor del mundo pueden encontrarse relojes famosos y emblemáticos. Como el reloj Big Ben, el monumento más simbólico de Londres, podría decirse incluso, de Inglaterra, el mismo se encuentra situado en pleno centro de Londres. Siempre se ha acostumbrado a llamarlo Big Ben, pero, la verdad es que el nombre se debe al sonido de las campanas, las cuales se escucharon por primera vez el 31 de mayo del año 1859 y aun hoy dicen a los londinenses y visitantes de las horas.

Asimismo, se encuentra el reloj del Times Square en Nueva York, el mismo, se pone en marcha por primera vez en 1989, es el más moderno pero sin duda el que informa a más personas a diario sobre la hora, ya que está situado en la intersección más famosa del mundo, Times Square (Manhattan) y uno de los puntos de mayor interés turístico de dicha ciudad debido a las pantallas que rodean esta plaza.

Otro de los relojes emblemáticos es el reloj astronómico de Praga, ubicado en la República Checa, en el barrio viejo de la capital, es una parada obligatoria para todos los que visitan Praga. Este extraordinario reloj astronómico está situado en una de las paredes de la ciudad; es un auténtico regalo de la mecánica del Medievo que ha marcado el tiempo desde 1490, cuando el maestro relojero Hanus colocó la última pieza del reloj. Este además de dar la hora, indica la posición de la luna y el sol, los signos zodiacales; así como los meses y los días.

El reloj más famoso de España, es el de Puerta del sol, el mismo es un emblema de Madrid y su ubicación es uno de los lugares más transitados de dicha capital, pues es el kilómetro cero que da inicio a la red de carreteras del país. El mismo fue obra del relojero José Rodríguez Losada, es muy popular debido a la tradición de las uvas cada 31 de diciembre y esperar las campanadas; este fue colocado sobre el edificio de correos y se encarga de despedir y comenzar el año desde 1895.

Finalmente, este preciado objeto, que le permite ubicarse en el espacio, organizarse, planificar citas, distribuir y aprovechar, el tan preciado tiempo, es el reloj, un objeto completamente atemporal que mas allá de dar simplemente la hora, le permite definir un antes y un después de cualquier hecho.