El árbol de la vida tiene una simbología estrecha con el significado de la existencia, la fuerza y la positividad. De manera general representa el ciclo de la vida, el principio de todo, amor, sabiduría, esperanza y es uno de los símbolos más populares de las diferentes culturas y mitologías. A pesar de esto, su concepto varía dependiendo de la tradición o religión a la cual represente.

Pocos símbolos tienen tantos significados, incluyendo la unión del ser humano con distintas entidades; sin embargo, siempre, el tema central es su relación con la vida y los caminos que decida tomar. Así, se puede decir que sus profundas raíces significan el nacimiento; el tronco que va creciendo hacia el cielo es la vida que se desarrolla y las ramas con sus bifurcaciones representan los distintos caminos que se deben elegir y transitar.

Con respecto a su origen, se ha mencionado y reconocido desde el año 3000 a.c. en Egipto; para esta civilización, estaba ligado al cielo y al infierno, a la vida y a la muerte; igualmente, la cultura y la religión cristiana lo nombran en el Génesis, cuando se menciona como el árbol que plantó Dios en el paraíso y del que Eva tomó su fruto para cambiar el destino de la vida; representa el bien y el mal. Por su parte, la religión judía une al hombre con Dios desde las raíces o la tierra hasta las ramas que tocan el cielo donde se encuentra.

Asimismo, se dice que su origen principal es celta, quienes marcan la cumbre de la ideología del árbol, pues para ellos es importante por la conexión, protección, sabiduría que le proporcionan sus dioses a través de estos; Igualmente, la mitología china lo asume como un ave fénix y un dragón que representan la inmortalidad. Los budistas, por su parte, lo tienen  como un símbolo sagrado, ya que lo mencionan como el lugar donde Buda alcanzó la iluminación.

En fin, hay una inmensa variedad de culturas que lo asumen con su particular concepto y significado, entre ellas los mayas, aztecas, hinduistas, armenios, turcos, escandinavos, nórdicos, baharíes quienes tienen dos tipos de árboles, el del bien y el mal, que representa el mundo físico y el árbol de la vida que simboliza el mundo espiritual. Por lo tanto, es una simbología universal que reconoce dentro de sus conceptos el crecimiento personal, espiritual, el desarrollo, el progreso y la reencarnación.

Por todas estas razones, existen personas que lo utilizan como tatuajes que representan el respeto a los antepasados o los caminos recorridos por quien lo lleve; igualmente, amuletos o talismanes en forma de collares, colgantes, pulseras, que suelen usarse como un símbolo para beneficiarse de su poder.

En definitiva, el árbol de la vida ha sido tema para grandes obras pictóricas, libros y películas, por su significado universal desde la antigüedad hasta estos días, ya que es el símbolo de un poder místico, una conexión con la tierra, el cielo y la naturaleza.