El metabolismo es un término con el que se describen todas las reacciones químicas que tienen lugar en las células de nuestro cuerpo, para convertir los alimentos en energía y apoyar diferentes funciones. Aunque a menudo también se le define como la velocidad a la que nuestro cuerpo quema calorías para obtener la energía. Sin embargo, esta velocidad que dependerá de varios factores, como, por ejemplo, la edad, el sexo, la masa muscular, la genética e inclusive la comida.

El metabolismo Ejercicio Perdida de peso
Imagen de StockSnap en Pixabay 

Conviene mencionar, que tener un metabolismo rápido resulta sumamente importante para estar delgados. Por lo tanto, quienes comen mucho y no engordan se lo deben a su metabolismo acelerado. Aunque, el hecho de tener un metabolismo rápido dependerá en gran parte de nuestra genética, género y edad, existen formas en que podemos acelerarlo. Así que le invitamos a descubrir a continuación algunas de ellas.

9 formas en que podemos acelerar el metabolismo

1. Comer a horas regulares

Para acelerar el metabolismo y lograr que nuestro cuerpo funcione mejor, es importante que procuremos comer a horas regulares. Ya que nuestro cuerpo dependerá de que tengamos un equilibrio entre la cantidad y regularidad de las comidas para mantener el equilibrio metabólico. Pues de lo contrario, si comemos muchos y luego pasamos muchas horas sin comer, nuestro cuerpo empezará a quemar calorías más lentamente y a acumular células grasas.

Por lo que, al comer a horas regulares estamos reduciendo esta tendencia. Así que, lo ideal siempre será que comamos pequeñas comidas al día con intervalos de separación de 3 a 4 horas entre ellas.

2. Consumir suficientes calorías

Una práctica común de algunas personas que buscan perder peso, consiste saltarse las comidas. Sin embargo, en lugar de ayudarlos, esta práctica puede afectar de manera negativa el metabolismo, haciéndolo más lento. Ya que, esta es una forma en la que el cuerpo conserva energía para garantizar su supervivencia.

Por lo tanto, debemos consumir suficientes calorías, para evitar que en lugar de quemarlas nuestro cuerpo las almacene en forma de grasa. En el caso de mujeres adultas estamos hablando de 1.600 a 2.400 calorías diarias, según su nivel de actividad física. Mientras que en los hombres la cantidad de calorías diarias esta entre 2.000 y 3.000. Así que consumir alimentos con una carga inferior supone poner en jaque el metabolismo.

3. Beber té verde

Si bien no hay estudios concluyentes que lo demuestren, algunas investigaciones sugieren que el extracto de té verde podría tener un papel importante en el metabolismo de las grasas. Esto se basa en que, beber té verde o de té oolong nos brinda los beneficios combinados de la cafeína y las catequinas. Dos sustancias que se han demostrado que pueden acelerar el metabolismo.

De hecho, las investigaciones sugieren que beber de 2 a 4 tazas de cualquier té puede ayudar a nuestro cuerpo a aumentar la quema de grasa entre un 10 y un 17%. Sin embargo, otros estudios sugieren que su efecto puede ser pequeño o solo aplicarse a algunas personas.

4. Hacer entrenamiento de resistencia

Los entrenamientos de fuerza ayudan a desarrollar músculo, algo que puede acelerar el metabolismo. Ya que al tener más músculo tendremos una tasa metabólica más alta, lo que significa que para conservar la masa muscular el cuerpo requiere más energía. Por lo que, estará quemando calorías incluso cuando no estemos haciendo nada.

Sin embargo, naturalmente y a medida que envejecemos paulatinamente una persona pierde músculo. Así que para contrarrestar este efecto debemos hacer entrenamiento de resistencia regularmente. Los entrenamientos de resistencia involucran levantar pesas y hacer ejercicios en lo que tengamos que usar el peso del cuerpo o bandas de resistencia para desarrollar músculo.

5. Beber suficiente agua

Nuestro cuerpo necesita mantenerse hidratado por múltiples razones, entre ellas procesar calorías. Por lo cual, el agua es necesaria si queremos tener un metabolismo óptimo y perder peso. Ya que, al estar levemente deshidratados el metabolismo se ralentiza.

Según estudios, beber agua puede acelerar el metabolismo entre 24 y 30%, aunque sus efectos sobre el metabolismo duran entre 60 y 90 minutos. Por lo que constantemente debemos beber agua durante el día para mantener este efecto. Para mantenerse hidratado, puede beber un vaso de agua u otra bebida sin azúcar antes de cada comida y refrigerio. Así como también comer frutas y verduras frescas, que contengan agua naturalmente.

6. Reducir el estrés

El estrés afecta los niveles hormonales obstaculizando la capacidad de nuestro cuerpo para procesar y metabolizar eficientemente los alimentos. Lo que puede hacer que generemos más cortisol de lo habitual.

Esta es una hormona que se libera como respuesta al estrés, lo que puede ser bueno durante un corto periodo. Pero si se alarga en el tiempo puede provocar un estado de alarma continua y que nuestro cuerpo acumule grasas al asumir que está en peligro. Dando lugar a trastornos alimenticios y patrones de alimentación poco saludables, que pueden alterar y sobretodo ralentizar el metabolismo. Asi mismo, diversos estudios han relacionado el estrés con la calidad del sueño, algo que también puede influir en el metabolismo.

Sin embargo, debemos considerar que existen diferentes tipos de estrés. Por lo tanto, debemos observar en nuestra vida para saber cuáles son las situaciones diarias que más estrés nos causan.

7. Probar entrenamientos de alta intensidad

Del mismo modo que ocurre con el entrenamiento de fuerza, el entrenamiento en intervalos de alta intensidad (HIIT) puede aumentar el metabolismo. Pues este es un tipo de entrenamiento que implica rutinas rápidas de ejercicios muy intensas. Por lo cual, el  HIIT produce un aumento mayor y más prolongado de la tasa metabólica en reposo que los entrenamientos de intensidad baja o moderada. Ayudándonos a quemar más grasa incluso después de terminar el entrenamiento.

Así que perfectamente podemos sacar el máximo provecho si agregamos elementos de ambos entrenamientos a nuestra rutina de ejercicios.

8. Dormir lo suficiente

Conviene saber que la falta de sueño se ha relacionado con un aumento en el riesgo de padecer obesidad. Esto se debe principalmente a que cuando una persona duerme muy poco, su cuerpo comienza a aumentar los niveles de una hormona llamada grelina. La cual controla el apetito y puede hacer que la persona sienta hambre. Al mismo tiempo, también su cuerpo libera menos leptina, que es la hormona que ayuda a la persona a sentirse llena.

Por lo tanto, dormir lo suficiente podría garantizar que ambas hormonas permanezcan en equilibrio y evitaría que una persona coma en exceso.

Aunque es bien sabido que el número adecuado de horas de sueño varía de una persona a otra. Investigaciones sugieren que como mínimo, los adultos debemos dormir entre 7 y 8 horas por noche.

9. Obtener suficiente vitaminas B

Las vitaminas del complejo B juegan un papel esencial en la tasa metabólica,ya que ayudan a metabolizar los carbohidratos, las proteínas y grasas. Dentro de este grupo de vitaminas las que juegan un papel principal en el metabolismo son: la B1 (tiamina), la B2 (riboflavina) y la B6 (piridoxina). Lo mejor es que la podemos encontrar en muchos alimentos, como por ejemplo, plátanos, huevos, mantequilla de maní, espinacas o alimentos integrales.