Dentro del mundo de la joyería existen diferentes tendencias, formas de diseñar y elaborar las prendas, que dependen de un factor determinante como lo es el presupuesto, como la mayoría de las actividades que desarrollamos en la vida moderna. Hablar entonces de las joyas de fantasía como una precariedad o como producto del mal gusto, no sería justo, porque consideramos que ninguna de las dos afirmaciones es correcta.

Si nos referimos a la precariedad, debemos aclarar que en términos laborales significa que los ingresos económicos que se perciben por el trabajo no cubren las necesidades básicas de una persona, por lo que acuñarlo a la creación de prendas de bajo costo, sería una exageración ¿ustedes que creen?

Por otra parte, el hecho de crear prendas de bajo costo no implica que sean diseñadas con mal gusto, quizás el proceso se vea limitado obviamente por no poder contar con materiales costosos como el oro, piedras preciosas de muy alto costo como los diamantes, los rubíes, las esmeraldas o los zafiros, sin embargo, existen una gran cantidad de excelentes artesanos y joyeros que inclusive fabrican en serie modelos que llegan a todas partes del mundo, para embellecer los looks de millones de mujeres.

Quizás el término adecuado para describir a las joyas de fantasía, sea “ahorro”, porque esa mujer trabajadora, moderna y activa, que cumple diferentes roles, el de madre, el de esposa, trabajadora y ama de casa, amiga y muchas veces solidaria con la comunidad, merece también tener alternativas para comprar sus prendas con lo que queda de su presupuesto, y cuantos de vosotras no viven bajo ese sistema, y hacen maravillas con el dinero. Pero, definitivamente eso no puede llamarse precariedad, en todo caso estaríamos hablando de “joyas de menor costo para mujeres con buen gusto”.

Debemos ubicarnos en la realidad, una joya con diamantes, rubíes, esmeraldas o zafiros, todo el mundo las quisiera tener, pero son costosísimas. Para empezar tenemos que contar que estas piedras preciosas son consideradas como las más preciadas, siendo el diamante el rey de todas ellas, debido entre otras cosas, porque es la más dura, por ende, la más duradera, además desde la antigüedad es considerado el símbolo de la eternidad, del matrimonio y del amor eterno.

Antes de seguir con el tema central, consideramos conveniente conocer algunos detalles de estas piedras preciosas, ya que así comprenderemos también que las joyas de fantasía no representan la precariedad sino más bien la realidad, en un mundo donde el ciudadano común debe satisfacer muchas necesidades a la vez. Así que empecemos por el famoso diamante, ese mineral compuesto de carbono, que varía desde el incoloro a los diferentes colores (rojo, rosa, azul, verde, amarillo canario, violeta).

Cabe destacar, que el diamante negro, símbolo de pureza, es la piedra más dura con un 10 en la Escala de Mohs, que es la que mide la pureza de las piedras preciosas, y se ha convertido en una de las variaciones de mayor tendencia en la actualidad.

Esta piedra preciosa en todas sus presentaciones, resulta un “bien” imponente e indomable, que ha marcado hitos en la historia desde la antigüedad, cuyos orígenes diversos han sido objeto de muchas investigaciones, siendo hoy día utilizado mayormente en la joyería y en industria para diferentes avances tecnológicos, considerando que todas sus propiedades lo llevan a ser considerada como la más excepcional y costosa.

El rubí, es la piedra preciosa que sigue al diamante es propiedades y costo. Representa una variedad roja del corindón, el cual procede de filones aluvionarios, por lo que su color llamativo se debe a los óxidos de cromo presentes en él. Ha sido considerado desde la antigüedad como sinónimo de la pasión y el amor, clasificándose con 9 en la Escala de Mohs, lo que ha permitido usarse no sólo en la joyería sino en la relojería, para fabricar los soportes o bujes de los ejes sometidos a rotaciones de los relojes mecánicos.

Es así como a lo largo de la historia, el valor de las piedras preciosas depende de diferentes elementos, tales como: el peso en quilates (1 quilate equivale a 0,20 gramos de peso), la pureza, la calidad del tallado, pulido, acabado, corte, el color, así como la fluorescencia, el tratamiento de la piedra, su lugar de origen, su punto de venta, lo cual las ha hecho ocupar lugares privilegiados en las Familias Reales y en las cajas fuertes de personajes millonarios y poderosos.

Para que tengamos una idea de lo costosa que puede llegar a ser una joya creada con piedras preciosas, vamos a presentar una pequeña lista de los precios de algunas de las más cotizadas en el mercado, según el Rapaport Diamond Report, que es el estándar por excelencia de tarificación de precios en los diamantes:

En primer lugar de acuerdo al costo se encuentra el diamante amarillo-anaranjado cuyo costo se encuentra entre los 7.000 y 15.000 U$ por quilate, le siguen el diamante amarillo que cuesta entre 5.500 y 9.500 U$, el verde entre 50.000 y 250.000 U$, el azul-violáceo entre 45.000 y 65.000U$, el diamante violeta entre 50.000 y 75.000U$, el maravilloso e increíble diamante púrpura entre 28.000 y 200.000U$, el púrpura-rojizo entre 200.000 y 350.000U$, el rojo-violáceo entre 600.000 y 700.000U$, y finalmente y no menos importante, el diamante rojo que cuesta 1.000.000 o más dólares por quilate.

Por otra parte, estos mismos reportes ubican el precio de un Zafiro Azul entre 22 y más de 18.000 dólares por quilate, siendo considerado como el más costoso el zafiro de Cachemira. Asimismo, se estipula que el precio del Rubí oscila entre 3.500 hasta unos 7000 dólares aproximadamente por cada quilate. Mientras tanto las esmeraldas tienen un costo menor, que oscila entre 600 y 3500 dólares por quilate.

Como comprenderán el costo de las piedras preciosas hacen que el precio de las joyas aumente considerablemente, más aún si se toma en cuenta que generalmente son ensambladas o incrustadas en metales como el oro de 18 o más quilates, que generan un precio poco asequible para determinados estratos de la sociedad. Entonces, hablar de precariedad o mal gusto de la joyería de fantasía sería injusto, ya que existen otros materiales de menor valía que poseen calidad y belleza, con lo cual los diseñadores ponen a prueba su creatividad para ofrecer prendas fabulosas.

Sin embargo, algunas mujeres modernas, profesionales, lograr ahorrar suficiente dinero para comprar joyas con diamantes pequeños para utilizarlas en esos especiales como bodas, compromisos, fiestas lujosas a las cuales han sido invitadas, por lo cual pueden optar por joyas de la afamada firma Tiffany & Co, por ejemplo, donde se encuentran modelos de anillos con diamantes de 0,25 quilates desde 2000 dólares, una sortija “Corazón de Cartier”, con un bonito corazón central elaborado en oro blanco y engastado en diamantes, cuyo precio es de unos 3200 dólares, o un anillo “Oui de Dior”, en oro rosa de 18 quilates con diamantes y morganita, el cual tiene un precio de unos 2800 dólares.

Entonces, ahora podemos entender que la adquisición de estas joyas no resulta fácil para las mujeres trabajadoras que no ganan sueldos elevados, más aún cuando hay un sinfín de cosas que deben cubrir, sin que esto signifique que viven en un estado de en precariedad. Pero, existe la posibilidad de que algunas mujeres ahorren por un tiempo, y puedan poseer en su caja de joyas, fantasías y joyas lujosas, que lucirán de acuerdo a la ocasión.

Debemos considerar también, que la mayoría de las prendas que se adquieren en el mercado y que guardas en tus joyeras están elaboradas con metales nobles, que son la base para crear maravillosos modelos de collares, pendientes, anillos, pulseras, cadenas o broches que se comercializan en las mejores joyerías. Sin embargo, aquellas prendas de bisutería de fantasía que no están fabricadas con metales nobles, se elaboran generalmente con aleaciones de otros metales que varían en su calidad, y son sometidas a tratamientos que las revisten con un baño de oro o plata, con la finalidad de que con el tiempo no se manchen o deterioren.

Por otra parte, este tipo de joyería utiliza métodos de elaboración artesanales, donde se usan mayormente materiales naturales, dentro de los que destacan el cristal, las piedras preciosas o semipreciosas, como ágatas, lapislázuli, amatistas, cuarzos, citrino, ámbar, jade, coralinas, entre otras, así como huesos, perlas de mar, conchas marinas, madera, etcétera; además de que algunos joyeros y/o artesanos utilizan productos sintéticos como base para hacer incrustaciones de estos materiales que al final son los que le dan forma, colorido y belleza a sus creaciones.

En definitiva, las joyas de fantasía no necesariamente sean signo de precariedad, y si así lo fuese, tampoco implica que sean de mal gusto y de baja calidad. Pueden existir joyas en el mercado de muy bajo costo, y aun así tener calidad y mucha belleza y presencia, siendo perfectas para utilizarlas en el día a día, y si las combinas con un buen atuendo, calzado, carteras, maquillaje y un buen peinado, podrás lucir como toda una princesa, elegante, sobria y con buen gusto.

Sin embargo, debemos aclarar que así como existen joyas de bajo costo de calidad, también las puede haber de muy baja calidad y mal gusto, así que la última palabra a la hora de comprar la tienes tú, por lo que debes tener cuidado y revisar bien el material del cual están hechas, los acabados y la forma en que los adornos estén adheridos a la base.

Así que, a cuidar sus joyas de fantasía y por qué no, a ahorrar para poseer esa joya lujosa que siempre has querido tener, ya que si trabajas y te esfuerzas, es lógico que desees conseguir esos “pequeños” o “grandes” gustos.

ALFA