La Luna, nuestro famoso satélite, ha sido motivo de infinidad de canciones, cuentos, anécdotas, películas, entre otras manifestaciones que el hombre ha experimentado a través del tiempo. Como satélite del planeta tierra se visualiza en nuestro cielo en sus respectivas fases, siendo la luna nueva y la luna llena las que mayormente son representadas como fuente de energía e influencia.

Cabe señalar que, cuando se habla de la influencia de la luna sobre nuestras vidas, la misma es constante en algunos aspectos y circunstancias, pero    en otros(as) se encuentra cambiando frecuentemente.

Debido a esto,  las lunas llenas y nuevas se encuentran relacionadas con un signo astrológico determinado y ocurre en el mismo mes solar cada año. Así, por ejemplo, la Luna nueva de Tauro ocurre cuando el Sol está en Tauro, pero la luna llena de Tauro brilla cada año cuando el Sol está en Escorpión, que aparece opuesto a Tauro, lo cual representa un patrón constante que se lleva a cabo durante un mes dado en que ocurren las fases cambiantes de la Luna.

En este orden de ideas, la influencia energética de la Luna sobre nuestra vida se manifiesta en nuestros cuerpos, almas y mentes y almas de una manera cambiante y dinámica, de acuerdo al movimiento cíclico de la Luna, las fases lunares, considerando  las diferencias entre los aspectos básicos de los signos zodiacales, por ello a medida que la Luna se mueve de un signo a otro y de una fase a otra, su influencia cambia en sustancia e intensidad sobre nuestro entorno y definitivamente en cada cosa que hagamos a nivel personal, laboral y amoroso.

Por otra parte, el nivel de influencia de este satélite varía debido a las diferentes combinaciones de signos y fases lunares que experimentamos durante el ciclo de Metón de la Luna,  tarda diecinueve años para  volverse a producir, y ese día  la Luna nueva ocurre en el mismo día. Dicho ciclo  fue descubierto por un astrónomo ateniense llamado Metón y explica que la luna matemáticamente.

De esta forma, dependiendo de lo que cada signo representa,  la Luna influye en éstos  realizando un recorrido de 28 días por cada uno de ellos, por lo que es importante conocer qué situaciones se encuentran bien aspectadas para cada signo, por lo  que a continuación describiremos este proceso:

Empecemos con la Luna en Aries: Este es el primer signo del zodiaco y del elemento fuego y  por tal razón, por lo que el tránsito de  la Luna en este signo es excelente para iniciar nuevos proyectos, tareas, negocios, actividades productivas de cualquier índole, que se necesite comenzar. Sólo incluye el período de iniciación porque se produce de manera rápida.

Se describe a esta luna como masculina, infértil y árida que  provee energía volátil y dinámica, rápida y cambiante, por lo que todo lo que se comienza en este ciclo será de corta duración, por lo tanto, esta fase se debe aprovechar para realizar  cosas que resolución rápida y que requieran cambios importantes.

La Luna en Tauro: esta influencia está determinada por la constancia, estabilidad,  confiabilidad y cierta  condición de comodidad,  por eso todo lo que se comienza con esta luna fluye rápidamente y tiende a ser duradero y estable, aumentando  su valor con el paso  del tiempo. Sin embargo, este ciclo no es favorable para llevar a cabo cambios significativos, sobre todo en los asuntos financieros, que son regidos por tratarse del signo Tauro, pero si es una buena etapa para pedir préstamos bancarios en el inicio de algún proyecto.

Por su parte, la Luna en Géminis está representada en los cielos por los gemelos, y en este ciclo puede permanecer oculto el ser interior,  mientras la persona externa niega su existencia, lo cual se contradice y se tiende a estar indeciso, entonces es mejor no tomar decisiones apresuradas en asuntos importantes, debido a que géminis es un signo de aire con tendencia a la volubilidad, inconsistencia e indecisión. Sin embargo, la luna en géminis favorece todo lo relacionado  contratos, comunicaciones y documentos.

Cuando la Luna se encuentra en Cáncer, su  influencia   es profunda e intensa, y al ser  Cáncer un signo femenino de agua, y con su regidor lunar  intensificará el todo lo relacionado con las emociones y su control en diversas situaciones de la vida, además las fases lunares en este signo afectan enormemente el estado emocional, aumentando la sensibilidad.

Sin embargo, este ciclo favorece el establecimiento de relaciones armoniosas  a nivel familiar y social,  si se logra controlar  las emociones   que  en este ciclo son difíciles de controlar, trayendo problemas de comunicación en el entorno.  Por otra parte, Cáncer es el más fértil de todos los signos, viendo favorecida la concepción  de un niño en este ciclo.

La Luna en Leo, resalta las características de los fogosos leo, aumentando su dramatismo y generosidad. Un aspecto que se ve favorecido con el tránsito de la luna en leo, es el mejoramiento de  las relaciones amorosas, además de todo aquel trabajo relacionado con la infancia, el entretenimiento y las actividades caritativas.

Asimismo, cuando la Luna pasa por Leo, se suele experimentar una sensación de alivio, en situaciones en que este signo de fuego emana orgullo, dominación, extravagancia y rectitud, por lo que debe evitarse el dramatismo y egocentrismo en las acciones y  reacciones frente a determinadas circunstancias y en las interrelaciones personales.

Cuando la Luna pasa por Virgo provee estabilidad y una tendencia al análisis detallado y crítico, de allí que este ciclo favorece la realización de proyectos que requieran atención, concentración y  exactitud en los detalles. En este sentido, la luna en Virgo actúa como un  regulador sobre las acciones,  promoviendo el  análisis detallado no sólo en las situaciones y relaciones con las personas, sino en  las propias emociones y el comportamiento sentimental. Por tanto, la luna de Virgo aumenta el sentido crítico de la personalidad, tendiéndose a criticar todo, pudiendo causar desconfianza y alejamiento de los demás.

Con respecto al paso de la Luna por Libra, el mismo favorece las habilidades diplomáticas y el  tacto en las comunicaciones interpersonales. Por esto, este ciclo  favorece la  formación de sociedades y negocios que podrán ser muy exitosos a futuro y que deben iniciarse en este ciclo. Asimismo, esta etapa es propicia para llegar a acuerdos y solucionar situaciones conflictivas de  negocios y proyectos.  Además, se encuentra muy bien aspectado todo lo  relacionado con la belleza, los cambios corporales a través  de cirugías plásticas, cambios de look, dietas, rutinas de ejercicios, entre otras actividades. Sin embargo, habrá la tendencia de actuar con indecisión.

La Luna en Escorpión otorga principalmente  intensidad, siendo ésta la mayor influencia  de esta Luna. Por ende,  la intensidad aumentará en todos los ámbitos, pero especialmente en las interrelaciones personales, considerando también  que el paso de la luna por Escorpión, favorece el desarrollo de  habilidades psíquicas e intuitivas.

Por otra parte, las emociones aumentarán en intensidad y las necesidades sentimentales serán mayores, con ello también aumentará el deseo sexual, intensificando la personalidad irresistible y la  sensualidad. Sin embargo, se podrán precipitar  crisis de orden espiritual, debiendo evitar a todo costo las peleas, rencillas y/o rompimientos, debido a que pueden volverse permanentes o de larga duración.

Cuando la Luna se encuentra en Sagitario se promueve y favorece la prosperidad y la abundancia, por lo que su tránsito puede aprovecharse para pedir aumentos, ascensos, para buscar trabajo o para iniciar negocios propios. También está favorecido el pedimento de favores, los  asuntos legales, publicaciones de libros y todo lo relacionado con la educación.  Asimismo, los viajes, aventuras, actividades recreativas y   deportivas  están bien aspectadas.

Se podrían intensificar las energías sexuales, los sentimientos cálidos y románticos, el disfrute de compañía, especialmente  en el plano amoroso. Sin Esta embargo, se debe tener cuidado ya que esta luna es controladora, y tiende  a dominar la vida de sí mismo y la de los demás.

En relación a la Luna transitando al signo de Capricornio, debe señalarse que su paso favorece la realización de cosas; aumentando la practicidad, la motivación hacia el logro de objetivos  personales, pudiendo cambiar el enfoque hacia la vida misma.  Aunque favorece la realización de proyectos materiales, la  intuición y la espiritualidad resaltarán la personalidad.

Debido a estos, el tránsito de la luna por este signo,  favorece la consolidación  de negocios de familia, el análisis de detalles que requieren paciencia y claridad mental, así como para la compra y venta de casas o inmuebles, considerando que capricornio  rige los bienes raíces.

La Luna en Acuario, favorece las relaciones con los demás, la empatía, sinergia y comunicación eficaz, desarrollándose una gran capacidad para comprender situaciones de grupos, con lo que la solidaridad se ve bien aspectada por el paso de la luna en acuario, aumentando las energías imaginativas y extrovertidas  para desarrollar actividades humanitarias.

Asimismo, el carisma se intensificará durante el paso de esta Luna, lo que hará que aumente su atracción e influencia sobre  los demás.  En este período  es necesaria la paciencia para poder solventar los asuntos personales, por lo que las discusiones deben ser evitadas a toda costa durante esta etapa lunar.

Finalmente, el tránsito de la Luna en Piscis, favorece el donde servicio a la humanidad, la sensibilidad, solidaridad y el crecimiento espiritual, por lo que es conveniente practicar la meditación, el retiro y la oración durante este ciclo, por lo que podrían aprovecharse unas buenas vacaciones donde el descanso y la meditación harían una combinación muy favorable.

Además esta luna trae una tendencia hacia la fantasía, en  situaciones en las cuales nada es lo que parece ser, por lo que se debe tener cuidado para no ser engañado, así no se deben hacer ni aceptar promesas de ningún tipo durante este ciclo lunar, debiendo recordarse que esta última luna en el zodiaco influye  para aumentar la sensibilidad, la compasión y las habilidades psíquicas  e intuitivas.

De esta manera, la tendencia  a la compasión  y la sensibilidad a los sentimientos ajenos debe aprovecharse para hacer el bien, pero teniendo cuidado de ser engañado por personas que conocen esos valores intrínsecos en el ser.