Definitivamente la vida sexual cambia después de la llegada del primer hijo en la mayoría de los casos, pues la traída al mundo de una vida humana a nuestro cuidado, claramente implica un rotundo cambio de prioridades y paradigmas que no pueden ser dejados a un lado tras ver a un bebé como resultado del acto sexual, por lo que retomar un aspecto tan básico de nosotros mismos, como lo es la sexualidad, a veces no es tan sencillo.

Al momento de ser padres, aspectos como el sueño, la recreación, la sensualidad y la sexualidad pasan a un segundo plano, por difícil que pueda parecer, pues el centro de atención, tiempo y recursos se centra en el nuevo miembro de la familia, desde ese momento determinante en que la madre debería en conjunto al padre proveer lo necesario.

Sobre esto, Gema Magdaleno del Rey en un artículo referente al sexo después de la llegada de un bebé, para el portal web Ser Padres, dice que “El nacimiento de un hijo supone un cambio de roles. Pasando así de ser seres individuales a ser padres”, con lo que explica resumidamente que se empieza a formar un equipo de mínimo tres integrantes, en el que el más pequeño es lo primordial.

Según la Universidad de Melbourne, Australia, el 89 % de las mujeres reconoce problemas en la intimidad durante el primer trimestre. A pesar de ello, el deseo sexual sigue presente en la relación, pero tras el parto y la lactancia, elementos hormonales generan un paralelismo físico-emocional en la madre, quien a veces se puede tornar renuente a realizar prácticas sexuales, pues la evolución dotó al periodo de apego y lactancia como un método anticonceptivo para facilitarle al bebé, un tiempo exclusivo de atención.

Así pareció indicar un estudio de la Universidad de Melbourne en Australia, en el que se reflejaba que el 89 % de las mujeres reconoce problemas en la intimidad durante el primer trimestre, realidad que claramente puede frustrar al padre por la abstinencia generada  que complica la dinámica sexual.

No obstante, es un terreno que se puede salvaguardar, pues como asegura el sexólogo y terapeuta familiar Édison Pazmiño, la parte erótica de la relación no puede quedar descuidada después del parto, además de aseverar que el posparto no es justificación para evitar muestras de afecto y placer.

Sobre eso, la terapeuta familiar Karina González, aconseja ampliamente a las mujeres que disfruten su etapa de maternidad pero sin dejar de pensar que también son mujeres que viven y siente, y que parte de la dinámica de una relación de parejas sanas, son las relaciones sexuales.

De esta forma, se puede comprender que la sexualidad después de la llegada de los hijos a la relación, es un proceso un poco más complejo, que conlleva sus periodos de prueba y adaptación, pero que sobre cualquier otra cosa, puede sobrellevarse responsablemente con buna comunicación y disposición de ambas partes, teniendo siempre la consideración mutual, el uno al otro, por delante.