Existen diversas alternativas para endulzar sus alimentos, la stevia es una de ellas. La stevia rebaudiana es una planta originaria de Paraguay, de la cual se obtiene un compuesto muy comúnmente utilizado como un sustituto del azúcar gracias a su alto poder edulcorante.

La stevia es a menudo promocionada como una alternativa única, siendo la opción más saludable y natural, dentro de una diversidad de productos industriales y artificiales que sustituyan al azúcar. No obstante, nada más alejado de la realidad que esto.

Aunque en los supermercados intenten vender la stevia como un edulcorante totalmente natural, lo cierto es que al ver el nombre “stevia” en cualquier producto alimenticio, además de referirse a ella como un edulcorante de mesa, hace alusión a cualquier glucósido de esteviol, los cuales son extraídos a partir de la misma planta de Stevia mediante procesos químicos.

Si bien es cierto que los compuestos de stevia si cumplen una buena función como edulcorante, sin un aporte de calorías o efectos importantes a los niveles de glucosa en sangre, como otras alternativas al azúcar, la stevia no tiene nada superior a otras opciones de edulcorantes, e incluso resulta menos beneficioso, si se toma en cuenta que la dosis máxima autorizada clínicamente por día es mucho menor que otras alternativas de edulcorantes que suelen ser habituales en la mesa.

Existe además un gran mito sobre la stevia, y es que ayuda a combatir algunas enfermedades como la obesidad o la diabetes, lo cual, según Carlos Ríos, dietista-nutricionista y divulgador, es completamente falso. Ríos afirma que se ha vendido a la stevia como más que un edulcorante, que ha sido promocionado como un producto mágico y beneficioso, y aunque la stevia es segura y puede consumirse, no es ni natural, ni más saludable, y tampoco es capaz de combatir enfermedades, como algunos pueden creer.

En la actualidad, resulta muy común que las distintas empresas y cadenas promocionen a la Stevia y a otros alimentos de maneras erróneas, etiquetándolas como “naturales”, sin embargo, esto resulta absurdo, ya que las propiedades de un compuesto varían de acuerdo a su composición y estructura química, y no de acuerdo a su origen.

Sin embargo, no todo lo que existe para decir sobre la planta de stevia es negativo. En su forma natural, contiene minerales, fitonutrientes, vitaminas, oligoelementos y aceites volátiles, muchos de los cuales siguen presentes luego del proceso de transformación química.

Es por ello que los stevio-glucósidos llamados esteviósido y rebaudiósido, es decir, los derivados de la stevia, son utilizados como endulzantes para suplementos alimenticios, en diferentes comidas y bebidas, así como edulcorantes de mesa. Además, tiene la ventaja de que puede ser utilizada en la cocina sin que las temperaturas afecten o degraden su composición y propiedades.

Sin importar los mitos o lo que se pueda decir sobre la stevia, es innegable que en muchas ocasiones hemos preferido endulzar nuestros alimentos con stevia, y aunque no cure enfermedades o sea milagrosa, es una gran alternativa para nuestro día a día.