Camboya, o como se le llamara antiguamente “kambuja”, es un país que se ubica al sur de la península de Indochina, al sudeste de Asia. Su capital, Phnom Penh, no es exactamente la más visitada, aunque sea el centro político y económico del país. La razón de esto, son los templos de Angkor que se encuentran al norte de la ciudad Siem Reap, y que suman aproximadamente unos cien, además de sus palacios y lagos. De tal manera que siga con este recorrido y conozca los templos más visitados de este milenario país.

Un punto importante, para comenzar este recorrido, es que si visita a Camboya solo para conocer estos templos, debe llegar hasta la ciudad de Siem Reap, alojarse allí, comer, dormir y no estar en la ciudad menos de tres días, ya que no le daría tiempo suficiente para conocer, por lo menos los templos más importantes, que quedaron abandonados durante cientos de años, debido a la decadencia del imperio Jemer, hecho histórico por el cual aún hoy día, investigadores de todo el mundo van a Camboya.

De tal manera que si llega hasta ese país atraído por sus templos, realmente lo indicado es que usted se quede por lo menos de cinco a siete días en la ciudad para que logre conocerlos, ya sea por la gran extensión que implica recorrerlos o por la sensación mágica que sentirá una vez estando allí; por esa fusión entre la mano del hombre y la imponente naturaleza que los ha cubierto y los ha vuelto parte de la selva, luego de tantos años de abandono.

Los templos de la región de Angkor, o “la ciudad del bosque durmiente”, son una especie de monumentos rodeados de mitos y leyendas, donde el más importante es el Angkor Wat, sin embargo no el más bonito. Ahora bien, una vez ubicado en la ciudad donde se encuentran los templos, averigüe por donde entrar, ya que la región donde se encuentran, es gigantesca y por tal motivo hay diferentes entradas que dependiendo de ellas se le hará más difícil o más fácil llegar hasta cada uno de ellos. Así que un dato importante es que la entrada dependerá de la carretera que tome.

Para empezar, el Templo de Ta Prohm, llamado también Templo de las Raíces o Tomb Raider, en honor a la película que se firmara con ese nombre, protagonizada por Angelina Jolie como Lara Croft, fue redescubierto por el explorador francés Henri Mouhot, en el siglo XIX; sin embargo, esto no está realmente confirmado. Lo cierto es que es uno de los preferidos, ya que se encuentra totalmente rodeado de gigantescas raíces y esto lo hace muy misterioso y exótico, un verdadero espectáculo visual.

Asimismo, es uno de los asombrosos templos que conforman el complejo de Angkor, construido en el siglo XII, capital del Imperio Jemer y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992. Fue utilizado como un monasterio Budista donde vivieron 12.640  personas. Asimismo, El Rey Jayavarman VII ordenó su construcción y se lo dedicó a su madre quien sería la modelo para construir la escultura principal del templo, la diosa de la sabiduría.

De este templo lo que más impresiona es su arquitectura que representa la vida y obra de Buda, los monjes y la meditación. Además, después de que fue abandonado, en el siglo XV con la caída del Imperio Jemer, su naturaleza misteriosa debido a lo selvático del lugar, más sus corredores, pasillos estrechos, galerías en ruinas y su oscuridad casi total, lo hacen muy atrayente a los turistas y especialistas como antropólogos, arqueólogos, entre otros.

El siguiente templo, el Ta Som, es parecido al Ta Prohm, tiene dos entradas llamadas “gopura” al estilo Bayon, e igualmente, fue construido por el Rey Jayavarman VII, en el siglo XII y abandonado con la caída del Imperio Jemer. De tal manera, que la naturaleza también lo ha cubierto con sus inmensas raíces, convirtiéndose, en parte de la estructura del templo, tal cual como el primero.  A pesar de que es mucho más pequeño que el Ta Prohm y menos enigmático y misterioso, igualmente es muy visitado por los turistas, debido a la imagen escalofriante que se encuentra al final del templo.  Aventúrese y averigüe.

Ahora bien, el Templo Bayon o Templo de las Caras, situado en Angkor Thom,  parte también del Imperio Jemer y devorado por la naturaleza selvática, fue construido entre finales del siglo XII, y principios del siglo XIII; representa simbólicamente al Monte Meru, la montaña sagrada; y por lo tanto, al centro del universo. Tiene tres niveles concéntricos, con un santuario central en el último nivel. En el eje central de Bayon se encuentra al Buda, en posición de loto y meditando.

Igualmente, su construcción la ordenó el joven príncipe Jayavarman VII quien enfrentó al ejército Champa de Vietnam, logrando vencerlos y fundar así la ciudad  de Angkor Thom. Esta ciudad  está protegida por una muralla de doce kilómetros, una altura de ocho metros, un foso con cinco puertas y cuatro gigantescas caras que vigilan los cuatro puntos cardinales. Las torres de cuatro caras representan parte del carácter del budismo: compasión, caridad, simpatía y ecuanimidad.

Por otro lado, este príncipe budista se convirtió en el monarca del Imperio Jemer que logró la mayor expansión y poder sobre los territorios del reino de Camboya, Vietnam, Tailandia, Birmania y Malasia. Razón por la que durante su reinado se construyeron unos cuantos templos importantes de la region. En el caso del Templo Bayon, fue construido estratégicamente en el centro de la ciudad y para llegar hasta ella debe cruzarse un paso coronado por 108 estatuas de piedra. 

Con la llegada del monarca Jayavarman VIII, el templo fue convertido al hinduismo y por tal motivo existen esculturas y decorados de ambas religiones. Sin embargo, las 54 Torres que lo conforman están decoradas con más de 200 cabezas de Buda y los bajo relieves cuentan las batallas de los ejércitos Jemeres, entre otras cosas.

Otro de los templos, que no puede faltar en su recorrido por Angkor, considerado el más grande, el mejor conservado, la mayor estructura religiosa del hinduismo nunca antes construida y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo es llamado Angkor Wat. Se calcula que en este templo que fue el principal, vivieron unas 20.000 personas; en él se encontraba el centro político y religioso del Imperio, además del palacio real. Un aspecto peculiar es que a pesar del abandono de los templos durante siglos, los monjes budistas permanecieron en él hasta que fue redescubierto por los franceses en el siglo XIX.

Asimismo, en sus galerías se encuentran estatuas de Buda, ya sea en madera, piedra y metal, con la particularidad de que estas datan de los siglos XVI y XVIII, demostrando la teoría de que este templo nunca fue abandonado por lo que la teoría del descubrimiento por parte de los franceses en el siglo XIX, no es una realidad, ya que la primera visita de un occidental está documentada en el año 1586, y corresponde a un fraile capuchino portugués llamado Antonio da Madalena.

No obstante, recuerde que son aproximadamente cien templos que puede recorrer, así que piénselo un poco y extienda su estadía, si puede. Además, en Camboya también encontrará exquisitas playas, ríos y complejos turísticos que le mostraran otros maravillosos lugares de la región. Igualmente, planifique muy bien su estadía, averigüe el costo de las entradas de cada templo y tome en cuenta que al visitarlos no puede entrar con pantalones cortos o camisetas, pues estos templos aún cumplen una función religiosa que debe ser respetada.

Finalmente,  Camboya es un lugar sin desperdicio, con una historia milenaria y misteriosa que puede atrapar a cualquier viajero. Así que si se encuentra en Tailandia o Vietnam, no deje de lado la posibilidad de pasar por Camboya y sus increíbles templos escondidos.