La luna nos ofrece su magia lunar, que nos permite a través de rituales recibir su mágica energía. Este satélite natural de la Tierra influye en muchos aspectos de nuestras vidas. Incluso cuando no podemos percibirlo. Sus fases representan cada uno de los ciclos biológicos del ser humano. El nacimiento se relaciona con la luna nueva, el desarrollo y crecimiento con la luna creciente. Mientras que, la madurez y plenitud se vincula con la luna llena y la vejez con la luna menguante. Es así, como la magia lunar puede influir en si vida.

Magia lunar, la energía de las fases lunares
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¿Qué es la magia lunar?

A lo largo de la historia, se ha tenido conocimiento del gran poder de la Luna. Por lo que surge la magia lunar. Mediante esta se realizan hechizos y rituales para aprovechar su energía. Funciona en armonía con las fases lunares, toma en consideración todo lo relacionado con esta. Sus signos, transiciones y horas planetarias. Siendo estos elementos claves para tener éxito en este tipo de magia.

Los rituales según la fase lunar

Como ya lo hemos mencionado, cada fase lunar influye en muchos aspectos de nuestras vidas. Al estar estrechamente relacionadas con nuestros ciclos biológicos debemos estar claros cuándo es el momento indicado para realizar rituales.

Cada ciclo lunar es de 28 días, durante este tiempo se distinguen dos etapas. La generación y la corrupción. La primera corresponde al ciclo creciente (Luna nueva y Luna creciente) y la segunda, al ciclo decreciente (Luna llena y Luna menguante). Cada una se desarrolla en 14 días.

La primera etapa, la de generación, es la etapa “clara” y se da durante los primeros 14 días. Es propicia para el comienzo de algo nuevo, fomentar nuevas, hacerlas crecer, agrandar, producir. Es el momento del crecimiento y desarrollo. La segunda etapa, la de corrupción, es la “oscura” y se presenta en los últimos 14 días del ciclo lunar. Esta es apta para realizar aquello que se calmar o menguar, para cerrar y terminar ciclos. Ideal para librarse y quitar cosas de nuestra vida. Es un momento de decrecimiento.

Luna Nueva

Con esta luna comienza el ciclo lunar. Durante esta, nuestro satélite se encuentra entre la Tierra y el Sol. Al estar en conjunción con el astro rey, es decir, sus coordenadas se encuentran en los mismos grados, minutos y segundos, la luna no puede proyectar los rayos del Sol, por lo que no es visible desde la Tierra. Esto ocurre durante un día, y se le conoce también como Luna negra.

Esta fase lunar está relacionada con un nuevo comienzo. Es muy favorable para la introspección y reflexión interna. Es ideal para volver a comenzar, con una nueva visión. Al iniciar esta fase es donde debemos enfocarnos en nosotros mismos, sin preocuparse por los demás, aunque parezca egoísta. Asimismo, es ideal para poner sobre la mesa aquellas cosas que queremos iniciar y planificar todo aquello que deseamos poner en marcha los próximos 28 días.

Por otra parte, esta es la mejor fase lunar para iniciar nuevos proyectos. Esta permite traer abundancia y prosperidad. Todo lo que se quiera comenzar y quiere que crezca debe hacerse durante esta etapa de la luna. Es el momento perfecto para restablecer las energías e iniciar una depuración física y mental.

Los rituales más propicios durante esta fase son los del amor, la buena suerte y la protección. Y, el momento ideal para hacerlos entre el amanecer y el atardecer, así se aprovecha su energía al máximo.

Luna Creciente

Esta comienza tres días luego de la Luna nueva. En esta fase es cuando se comienza a ver una pequeña parte blanca de la luna en el cielo durante la noche. Es una etapa donde llevaremos a cabo todo lo que planificamos en la fase anterior y empezará a crecer, a expandirse. Ella ejerce una influencia positiva en todo aquello que queremos que se desarrolle y multiplique, como el dinero y las plantas.

Aquí pondremos en marcha y veremos crecer, como la luna, ese proyecto que planificamos en la Luna nueva.  Esta luna representa la luz, el crecimiento y la regeneración. En ella se dan la luna cuarto creciente o primer cuarto lunar y la una gibosa creciente.

La Luna en cuarto creciente inicia siete días después de la Luna nueva. Aquí ya comienza a verse la cara de la luna iluminada. Durante esta fase es el momento perfecto para tomar decisiones con respecto a nuestros deseos más profundos y abordar aquello que nos bloquea. Asimismo, es una etapa favorable para la productividad y la aceleración de los trabajos. De igual manera, tendemos a ser más racionales y objetivos.

Por otro lado, la Luna gibosa creciente inicia el décimo día luego de la Luna Nueva. Ya se ven iluminadas tres cuartas partes de la luna. Es una fase propicia para la comunicación. Ayuda a conectarnos y unirnos con los demás. Durante esta etapa se debe ser paciente y esperar que los proyectos iniciados comiencen a prosperar. También, es ideal para analizar y planificar los próximos movimientos que se desean realizar. Es una especie de período de gestación, donde solo debemos esperar, que todo lo que emprendimos dé sus frutos.

Es un buen momento para el crecimiento y la auto-curación. Como una continuación de la fase anterior, las energías presentes en este momento te ayudarán a estar más lúcido y consciente de cómo se va desarrollando tu intuición.

El momento ideal para realizar rituales y aprovechar su energía es entre media mañana y después del atardecer. Allí es cuando sentirá más poder para un ritual de luna creciente.

Luna Llena

Esta luna aparece el día 14 después de la luna nueva. Ya podemos ver la Luna en todo su esplendor, iluminando el cielo oscuro. Por eso, esta fase representa la la plenitud y la madurez. Todo lo que se inició y planificó durante la Luna nueva ha llegado a su momento más pleno. Su máximo desarrollo. Podremos ver los resultados, que pueden ser positivos o negativos.

Es una fase ideal para las relaciones sociales favorables ya que nos volvemos más receptivos hacia los demás. La creatividad estará al máximo durante esta etapa.

El mejor momento para hacer rituales con la magia lunar de esta fase, es durante la media noche, ya que se eleva al atardecer y se pone en la madrugada. Los hechizos ideales durante esta fase son los de amor, abundancia, sabiduría y protección.

Luna Cuarto Menguante

Esta comienza siete días después de la Luna llena y dura tres días.  Comienza a desaparecer la luna y solo se ve la mitad de ella. En esta fase comienza una etapa de limpieza. Se cerrarán esos problemas que han surgido de manera cautela. Es una etapa para la introspección, para descansar. Renovar nuestras energías desde adentro.

De igual manera, es el momento perfecto para dejar ir esas relaciones tóxicas y problemáticas. Así como conductas destructivas y negativas que son nocivas para nosotros. Es la ocasión para soltar la tristeza y la depresión. El mejor momento para aprovechar su magia lunar es entre la media noche y el mediodía.

Luna Menguante

Es la última fase y dura 4 días. El cierre del ciclo lunar, por lo que es la fase más débil de la Luna. Nuestro satélite ya ha emitido casi toda su energía y comienza a apagarse. Representa un portal hacia la muerte y la reencarnación. Dura la Luna menguante se propicia la finalización de los ciclos.

Su poder se invoca para la culminar cualquier situación difícil, bien sea laboral, de salud o emocional. Mientras la luna se va apagando el cuerpo va soltando todo aquello negativo de sus vidas. Es el momento propicio para empezar limpiezas y desintoxicaciones no solo físicas, también espirituales.

Es importante no iniciar nada durante esta etapa, sino más bien cerrar. Tanto lo negativo como aquellos proyectos que se aún no se han cerrado, porque se corre el riesgo que se disipen y queden inconclusos.

Es ideal para realizar rituales de magia lunar que alejen las energías negativas y de gratitud.