Alrededor del mundo existen miles de museos, que se encargan de resguardar y preservar no solo detalles de nuestra historia como humanidad, sino que a su vez son forjadores del conocimiento y la cultura a lo largo de las generaciones. Estados Unidos es el país del mundo que contiene más museos de envergadura, sin embargo en Europa se encuentran los museos más tradicionales y culturales, ya que solo su edificación es una obra de arte en sí; recordemos que la mayoría de los museos en Europa son antiguos castillos o estructuras que formaron parte protagónica de la historia de ese continente.

El Museo Smithsoniano en Washington, Estados Unidos, es el más grande del mundo. Está conformado por un complejo de 16 museos, 10 laboratorios y un parque zoológico. En todo el lugar hay más de 135 millones de piezas a exhibir que detallan la historia no solo de América sino de todo el mundo.

Al momento de su fundación en 1846 por parte del científico inglés Smithson fue creado con el propósito de difundir sabiduría y conocimiento por medio de la cultura, hoy día su objetivo tiene mayor vigencia y compromiso, por esa razón contantemente sus exhibiciones se están actualizando y así ofrecer información que esté actualizada respecto a los últimos avances y descubrimientos.

El segundo museo más grande del mundo es el Museo del Hermitage en San Petersburgo, Rusia. Está compuesto por seis edificios y uno de estos es el Palacio de Invierno, el cual fue una antigua residencia de los Zares. Gran parte de las obras exhibidas en este lugar fueron adquiridas como colección privada de los zares durante varios siglos atrás para decorar el palacio, como por ejemplo Catalina la Grande, quien en 1764 adquirió una colección de 225 cuadros de pintura holandesa y flamenca en Belín, la cual fue distribuida por todo el palacio.

Este recinto de la cultura fue declarado como Museo Estatal en 1917 y es importante mencionar que durante la Segunda Guerra Mundial, sus obras fueron trasladas a un lugar seguro tras la invasión del ejército alemán.

El Museo de Louvre en París, Francia; es el tercero más grande en proporción de tamaño, sin embargo, es importante mencionar que por la cantidad de obras que allí se exhiben constantemente, ha sido catalogado como el más importante de Europa y uno de los más trascendentales en el mundo.

Sus distintas obras de arte van desde la antigüedad hasta la mitad del siglo XIX, por tanto es muy importante tener una ruta trazada de qué colecciones visitar. Entre las obras imperdibles a ser admiradas en este museo nos encontramos con: La Gioconda de Leonardo Da Vinci, La Venus de Milo, el Código de Hammurabi, La Coronación de Napoleón de Jacques-Louis David y por último pero no menos importante, La Libertad guiando al pueblo de Delacroix.

El Palacio del Louvre fue una fortaleza medieval francesa hace muchos años atrás y convertida en museo hace más de dos siglos. Hoy día se le incorporó la pirámide de Leoh Ming Pei como nueva entrada principal a partir de 1989, generando una armonía entre la estructura medieval del palacio y el modernismo de esta nueva entrada, ambas son solo un abre bocas de las diferentes exposiciones que se encontrarán dentro.