Quemar grasas mientras duerme puede parecer inverosímil. Pero, ¡es posible! Durante el sueño es cuando el cuerpo trabaja más. El metabolismo se activa, encargándose de liberar toxinas tales como el cortisol. Esta tiene efectos como el estrés y la acumulación de grasas. Por supuesto, existen maneras de acelerar u optimizar el proceso metabólico, lo cual ayuda a quemar grasas de manera natural y sencilla. Siga leyendo para conocer cómo lograrlo.

Quemar grasas naturalmente mientras duerme
Foto de PxHere

Puede ser que usted tenga la creencia de que no puede engordar mientras duerme, debido a que no consume ningún alimento, sin embargo, esto es un gran mito. De hecho, es más posible engordar durante el sueño que durante cualquier otro momento del día, ya que el metabolismo cataliza las grasas saturadas y las dirige al abdomen.

Del mismo modo, no solo lo que se come antes de dormir influye en el aumento de peso corporal. También nuestros hábitos de sueño lo hacen. Si dormimos mal, ¡engordamos! Increíble, pero cierto. Estudios demuestran que las personas que duermen mal o menos horas tienden a consumir más alimentos calóricos. En consecuencia, aumentan su ingesta de grasas y suben de peso.

Quemar grasas mujer midiendo su abdomen

Las horas de sueño sí importan

Es importante dormir al menos 8 horas durante la noche. Cuando no dormimos el tiempo conveniente, nos despertamos con altos niveles de cortisol, experimentando más ansiedad y aumentando las posibilidades de consumir alimentos con más calorías, por lo tanto, que nos hacen engordar.

Mujer durmiendo reloj despertador sobre mesa

Un estudio del American Journal of Clinical Nutrition reveló que las personas que duermen 7 u 8 horas en la noche tienen un gasto energético un 5% mayor que aquellas que duermen menos que eso. Además, quemaron un 20% más de calorías después de comer que los que dormían menos hora. Otras investigaciones han arrojado que en aquellos que tienen falta de sueño, sus células grasas son menos sensibles a la insulina. Esto favorece a la obesidad.

¡A dormir con frío!

Una de las formas de quemar grasas mientras duerme, es bajando la temperatura a su cuarto. Sí, dormir con frío nos ayuda a bajar de peso. Pero, no se trata de congelarnos. Al respecto, la doctora naturópata Natasha Turner asegura que, a medida que la temperatura corporal desciende, también disminuye la hormona del estrés cortisol Para lograr una buena calidad de sueño, la temperatura de la habitación no debe estar más alta de 23 grado ni más baja de 12 grados.

Mujer dormida en una capa arropada con cobijas

El doctor Wouter van Marken Lichtenbelt, biólogo del Centro Médico de la Universidad de Maastricht, en Holanda, afirma que, cuando la temperatura del entorno desciende a los 17 ºC, el cuerpo aumenta su metabolismo y utiliza más energía para aumentar la temperatura, lo que se traduce en perdida de grasa. Además, el estudio arrojó que bajo estas condiciones el organismo tiende a producir tejido adiposo pardo, una grasa buena que quema energía y glucosa para mantener el calor corporal.

Comer más proteínas

Antes de ir a la cama también es importante lo que comemos, un estudio de la Universidad Estadal de Florida reveló que aquellas personas que consumieron 30 gramos de proteínas antes de dormir tuvieron un gasto calórico mucho mayor. Del mismo modo, las proteínas reparan los músculos en la noche. Esto ayuda a quemar más grasa.

Bebidas naturales para quemar grasas mientras duerme

Existen algunas bebidas naturales y desintoxicantes muy sencillas de hacer. Estas pueden ayudar a quemar grasa en la comodidad de su cama, sin esforzarse y mientras duerme. Recuerde que antes de consumir algunas de estas bebidas o cualquier tratamiento es recomendable consultarlo con su médico.

Té de manzanilla

Uno de los más populares. Muchos conocen las propiedades somníferas de la manzanilla. Sin embargo, tomarse una taza de manzanilla caliente es también una excelente manera de bajar de peso. Gracias a su alto contenido en antioxidantes, esta facilita la desinflamación del estómago y al rápido procesamiento de los alimentos. por lo tanto, es excelente consumirla luego de las comidas o, mejor aún, antes de ir a dormir.

Agua tibia con limón

Muchos la recomiendan en ayunas, pero el secreto de ella está en tomarla en las noches. Esto debido a que la hormona cortisol, causante del estrés y el aumento de peso, es controlada con la vitamina C, una vitamina abundante en el limón, y es así como se evita la acumulación de grasa en el abdomen.

Té de jengibre con limón

Otro excelente antioxidante perfecto para quemar grasas. Funciona también como antiinflamatorio y digestivo. Además, ayuda en la eliminación de grasas nocivas en el cuerpo. Combate las toxinas encontradas en los alimentos y, además, es perfecta para evitar la celulitis.

El agua tibia con menta

Además de exquisita, es realmente ideal para quemar grasas. La menta es un ayudante importante en la desinflamación del sistema digestivo. También tiene un gran efecto saciante que ayuda a disminuir el hambre y los atracones de comida.

Té de canela

Es también una gran alternativa antes de dormir. Este no solo posee propiedades relajantes, también cuenta con antioxidantes, que ayudan a evitar que las grasas nocivas sean depositadas en las arterias.

Taza con té de canela en rama

Una taza de té de canela le ayudará a mantener estables los niveles de colesterol malo en la sangre. Además, servirá para mejorar la digestión y el tránsito intestinal. Sea cual sea la que se le antoje, pruebe tomar algunas de estas bebidas en las noches. Es probable que note algún cambio en la mañana frente al espejo.

Es importante aclarar, que sin importar cómo y cuánto duerme, o lo que coma y beba antes de dormir, si no se lleva un estilo de vida saludable, que implique una alimentación balanceada, una rutina de ejercicios y hábitos saludables, no va a conseguir deshacerse del exceso de peso.

No existen recetas mágicas ni trucos instantáneos que ayuden a quemar grasas si no se lleva un estilo de vida sano. Es importante mantenerse en movimiento, dejar a un lado el sedentarismo. Consumir agua regularmente. Incluir alimentos de todos los grupos nutricionales a nuestra dieta de forma equilibrada. Realizar al menos 3 comidas al día. Y si es posible realizar dos meriendas ligeras. Son pequeños cambios que se pueden convertir en buenos hábitos para toda la vida.

Este artículo es informativo y no pretende servir de diagnóstico, prescripción o tratamiento de cualquier tipo de dolencia. Esta información no sustituye la consulta de un médico, especialista o profesional de la salud.

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