Rovinj es una hermosa ciudad croata, definitivamente una de las maravillas más románticas y pintorescas del Mediterráneo, que enamorará a quien lo visite con su cautivante centro histórico, su ambiente callejero y sus asombrosas propuestas  gastronómicas. Se encuentra ubicada en una península con una curiosa forma de corazón, en el noroeste de Istria, en la costa de Croacia.

Alrededor de ella, puede observar unas hermosas colinas boscosas en las que se encuentran algunos hoteles. Rovinj tiene, además, un archipiélago compuesto por trece islas, las cuales además cuentan con unas alucinantes escenas marinas. Este es un puerto pesquero sumamente activo, el cual se encuentra a muy poca distancia de Trieste, un histórico puerto italiano, y es por ello que aquí se concentra una gran comunidad italiana.

En sus orígenes fue construido el Arco de Balbi, una de las principales entradas a la ciudad, y que lleva a Grisia, la calle principal. A lo lejos, desde la entrada, puede vislumbrarse el antiguo campanario de la catedral, que reina la ciudad con sus 60 metros de altura.

Sobre una pequeña península, está ubicado el casco antiguo de la ciudad. Este casco, sin embargo, no era lo suficientemente grande como para recoger a la creciente población de Rovinj, que aumentó de manera importante durante los siglos XVIII y XIX. Gracias a esto, se tuvo que tomar una forma de arquitectura que hoy en día es típica y característica de la isla: las casas son estrechas y se encuentran amontonadas unas entre otras, tienen pequeños callejones y plazas.

Además, durante este auge migratorio, muchas familias se veían obligadas a compartir casas, repartiéndose una habitación por cada familia, y es muy curioso ver la gran cantidad de chimeneas con las que cuenta cada casa de Rovinj, ya que cada familia tenía su propia chimenea.

Los restos de la patrona de la ciudad, la mártir Eufemia de Calcedonia, se encuentran albergados en la famosa catedral de Santa Eufemia, un edificio barroco increíblemente grande, en el cual se colocaron dichos restos, en una preciosa tumba de mármol, para consagrar los milagros que se le atribuyen a la santa patrona.

Cobijados por la sombra de la catedral, los artistas de todo tipo se reúnen en esta ciudad, que está llena de galerías y estudios de arte. Además, durante el mes de agosto, la calle Grisia en particular, se convierte en una inmensa exposición de arte que ilumina las calles y las caras de quienes la visitan.

Además, en Rovinj se encuentra también un importante monasterio franciscano y una iglesia de estilo barroco, los cuales se construyeron a inicios del siglo XVIII. Este increíble monasterio tiene adentro una biblioteca y un alucinante museo de artefactos sacros.

Por supuesto, en Rovinj también hay atracciones para los niños de la casa. Podrán visitar el Acuario de Rovinj, en el cual se encuentra expuesto una fascinante colección de vida marina del Adriático de la cual disfrutará toda la familia, Rovinj definitivamente es un destino encantador.